La magia del entorno permitirá degustar cocina regional y de temporada en un ambiente relajado y elegante. Una bóveda catalana, propia de la antigua Bodega de Can Bonastre, es el espacio elegido para la ubicación de Tribia, que contrasta con la modernidad y sobriedad de la decoración. Para encuentros privados está disponible un salón reservado con vistas a la montaña de Montserrat y capacidad de hasta 30 personas.